“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

jueves, 21 de marzo de 2013

Dos estudios añaden más evidencias de la influencia hereditaria y del entorno en los riesgos de autismo que se extiende a través de múltiples generaciones.

El análisis realizado por dos equipos distintos aparece publicado en el Journal of the American Medical Association (JAMA) Psychiatry, y añade más evidencias a anteriores investigaciones que señalaban influencias hereditarias y del entorno en los riesgos de autismo que se extiende a través de múltiples generaciones.  

El estudio de los abuelos examinó los datos nacionales de casi 6.000 personas con autismo y 31.000 saludables nacidos en Suecia desde 1932. Encontraron que los hombres que tenían 50 años o más cuando tuvieron una  hija eran 1,79 más propensos a tener una nieta con autismo, comparado con  hombres que tuvieron niños cuando tenían entre 20 y 24 años. Los hombres que tuvieron un hijo cuando tenían 50 años o más eran 1,67 más  propensos a tener un nieto con autismo.  

La investigación fue liderada por el Instituto de Psiquiatría del King's College de Londres, el Instituto Karolinska en Suecia y el Instituto Queensland  Brain en Australia. La autora principal del estudio, Emma Frans, afirmó que los científicos ya  conocían que la edad paterna es un factor de alto riesgo para el autismo, que  afecta a uno de cada 88 estadounidenses y uno de cada 100 británicos. "Este estudio va más allá y sugiere que la mayor edad de los abuelos es  también un riesgo para el autismo, lo que sugiere que los factores de riesgo de  la enfermedad pueden aumentar a través de las generaciones", afirma Frans.  

Avi Reichenberg, coautor del estudio y profesor del Instituto de Psiquiatría del King's College, precisó que el riesgo añadido era "pequeño"  pero que las conclusiones del estudio son "importantes para comprender la forma  compleja en que se desarrolla el autismo". "Tendemos a pensar en términos de aquí y ahora cuando hablamos del efecto  del entorno en nuestro genoma. Por primera vez en psiquiatría, mostramos que la elección del estilo de vida de tu padre y de tu abuelo puede afectarte", afirmó  Reichenber. La investigación sugiere que en el autismo, una combinación de factores  genéticos y medioambientales, las mutaciones de los genes podrían saltar una  generación. 

El segundo estudio fue realizado por investigadores de la Escuela de Salud  Pública de Harvard (HSPH) y se basa en datos del Health Study II de las  enfermeras de Estados Unidos. La investigación examinó datos de 451 madres de niños con autismo y más de  52.000 madres de niños sin la enfermedad. "Notablemente, las mujeres expuestas a mayor nivel de abuso emocional o  físico, lo que suponía un cuarto de las mujeres en nuestro estudio, tenían un  61,1% más riesgo de tener niños con autismo comparados con mujeres que no sufrieron abusos", afirmó la investigación.  

La principal autora Andrea Roberts, investigadora asociada en el departamento de ciencias sociales y del comportamiento del HSPH afirma que las  conclusiones apuntan a un "completamente nuevo factor de riesgo para el  autismo". "Más investigación para determinar cómo la experiencia de abuso en una  mujer es asociada con autismo en sus hijos podría ayudarnos a entender mejor  las causas del autismo e identificar factores de riesgo prevenibles", afirmó.