“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

martes, 23 de julio de 2013

Esquizofrenia y autismo. Factores de riesgo.

La esquizofrenia y el autismo son dos síndromes clínicos poco comprendidos que difieren en la edad de inicio y en el perfil clínico. Sin embargo, la investigación genética y epidemiológica reciente sugiere que estos dos trastornos del neurodesarrollo comparten ciertos factores de riesgo no genéticos, según “Modifiable risks factors for schizophrenia and autism-Shared risk factors impacting on brain development”, una reciente revisión de la revista Neurobiology of Disease, cuyo objetivo fue describir los peligros comunes y modificables de ambos trastornos neurológicos.

Cuatro expertos australianos, del Centro Queensland de Investigación de Salud Mental e Investigación Clínica, y del Centro de Psiquiatría y Cerebro de la Universidad de Queensland, de Australia, fueron los autores de esta revisión. Luego de analizar, durante el 2011, todas las revisiones sistemáticas y meta-análisis publicadas sobre las causas de riesgo medioambientales para el autismo y esquizofrenia, identificaron tres factores de riesgo modificables. Uno de ellos es la edad paterna avanzada, debido a los cambios epigenéticos en el esperma de machos de más edad: los estudios experimentales han confirmado recientemente que los hijos de los hombres mayores tienen mayor riesgo de variación en el  número de copias, y estas regiones contienen genes implicados en la esquizofrenia y el autismo.

Asimismo, esta revisión halló que las complicaciones obstétricas, durante el parto o el embarazo, están plausiblemente asociadas con un mayor riesgo de la esquizofrenia y el autismo. Y otro de los descubrimientos, ciertamente sorprendente, es que la condición de migrante está relacionada con el desarrollo de estas dos patologías en la descendencia. Algunos investigadores han sugerido que la pertenencia a un grupo étnico minoritario puede contribuir a estrés psicosocial, sin embargo no está claro cómo estos factores estresantes podrían impactar en los niños. Además, hay evidencia robusta que conecta el incremento de estas dos enfermedades en niños que nacen y crecen en las zonas urbanas más densamente pobladas. Y, con respecto a la exposición a los fármacos, a los excesos o deficiencias nutricionales, y a los agentes infecciosos, estos expertos aseguran que hay muchos estudios al respecto pero todavía el vínculo no ha sido confirmado. 

Si bien el autismo y la esquizofrenia son dos entidades diferentes presentan en común algunas características ya que ambas constituyen trastornos del desarrollo, mayor prevalencia en hombres, uno de sus síntomas principales es el déficit en la teoría de la mente y presentan cambios volumétricos semejantes. Algunos estudios sugieren que ambas entidades ( y también el ADD) comparten las mismas variaciones en el numero de copias (CNV) en sus genes.

Debido a estas similitudes los autores intentan investigar factores de riesgo compartidos entre autismo y esquizofrenia, especialmente aquellos factores modificables. Para ello realizaron una extensa revisión bibliográfica y seleccionaron algunos factores de riesgo modificables compartidos como:
1)    factores nutricionales: Se asocio la desnutrición materna en el embarazo con el desarrollo de esquizofrenia y el déficit temprano de vitamina D con esquizofrenia y autismo. Sin embargo los resultados no son concluyentes.
2)    Infecciones: Se asociaron las infecciones prenatales con influenza, rubeola y toxo con el desarrollo de esquizofrenia. Con respecto a autismo si bien se han postulado diferentes hipótesis estas no han sido demostradas.
3)    Embarazo y complicaciones obstétricas (CO): Esta claramente demostrado que ciertas complicaciones obstétricas tienen una relación modesta (pero claramente identificable) con el desarrollo de esquizofrenia. Entre ellas se mencionan: hemorragias, diabetes gestacional, incompatibilidad RH, preeclampsia, bajo peso, atonía, asfixia y cesárea de emergencia. Con respecto al autismo se asoció el uso de drogas y medicaciones en el embarazo, especialmente el uso de drogas psiquiátricas.
4)    Edad paterna avanzada: Existe una relación entre padres mayores de 30 años (especialmente mayores de 50) y el desarrollo de esquizofrenia y autismo. Esto se debería a un mayor numero de CNV en los genes del esperma paterno y también a cambios epigeneticos.
5)    Condición de migrante: Se ha demostrado que las primeras y segundas generaciones de inmigrantes, especialmente de raza negra, tienen mayor riesgo de desarrollar esquizofrenia en 2.7 veces para la 1 generación y 4.5 en la segunda. En el caso de autismo se demostró una relación especialmente en países Nórdicos, Norte América y Australia, con mayor riesgo de autismo en hijos de madres extranjeras.

Otros factores de riesgo se presentan en casos de esquizofrenia pero no en autismo como el nacimiento en áreas urbanas densamente pobladas.

En casos de autismo se investigó el rol de aditivos en las comidas, exposición a metales pesados, mercurio, vacunas, ecografías prenatales y un gran numero de exposiciones ambientales; sin embargo ninguno de estos factores ha demostrado datos convincentes.

Además de la evidencia que demuestra que existen factores genéticos comunes al desarrollo de autismo y esquizofrenia, este metaanalisis evidencia la presencia de otros factores de riesgo comunes en ambas entidades como la edad paterna avanzada, las complicaciones obstétricas y la condición de migrante.

El desarrollo de nuevos estudios interdisciplinarios entre datos epidemiológicos y del campo de las neurociencias puede tal vez clarificar el origen de estas entidades y como objetivo final aplicar políticas de salud publica orientadas a disminuir la incidencia de estos trastornos y permitir intervenciones tempranas en niños en situación de riesgo.