“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

martes, 28 de enero de 2014

Nuevas definiciones clínicas reducirían la cantidad de diagnósticos de autismo

La cantidad de niños con autismo diagnosticado ha aumentado, pero un equipo asegura que esa tendencia podría revertirse cuando se apliquen los nuevos criterios diagnósticos.

Los investigadores estimaron que el 19 por ciento de un grupo de 6.577 niños autistas o con otro trastorno asociado no recibiría el diagnóstico de la enfermedad con la nueva lista de síntomas.

"Los padres no tienen motivo para preocuparse con los resultados de este estudio, que no propone rediagnosticar a los pacientes o retirarles el diagnóstico", dijo por e-mail el doctor Brian King, director del Centro de Autismo Infantil de Seattle y de psiquiatría infantil y adolescente de University of Washington y del Hospital de Niños de Seattle.

La quinta edición del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5, por su nombre en inglés) enumera la lista de síntomas de cada enfermedad psiquiátrica que se utiliza en el sistema de salud de Estados Unidos.

Especialistas aseguraron que la nueva versión impone un umbral diagnóstico más alto que la versión anterior (DSM-4) para los trastornos del espectro autista, pero estudios pequeños no lo pudieron probar.

El equipo de Matthew Maenner, del Centro Nacional de Malformaciones Congénitas y Discapacidades del Desarrollo de los CDC, Atlanta, estudió una cohorte pediátrica de un relevamiento nacional.

"Es un estudio poblacional sobre cómo se están evaluando a los niños y qué síntomas se están utilizando en los hospitales", dijo Maenner.

El nuevo DSM-5 no divide el denominado espectro autista en distintas enfermedades, como el trastorno autista y Asperger.

Los subtipos previos quedan clasificados dentro del Trastorno del Espectro Autista (TEA). Además, utiliza siete criterios diagnósticos para definir el TEA en lugar de los 12 de la edición anterior y tiene en cuenta las conductas históricas y actuales.
El equipo de Maenner aplicó los nuevos criterios a un grupo de 6.577 niños de ocho años con autismo y trastornos asociados diagnosticados entre el 2006 y el 2008.
El 81 por ciento del grupo aún reuniría los criterios clínicos del TEA, lo que se traduce en 10 por cada 1.000 personas con TEA en lugar de 11,3/1.000 estimados, según publican los autores en JAMA Psychiatry.

"Los niños que tenían alguna discapacidad intelectual eran algo más propensos a reunir los nuevos criterios diagnósticos que los niños sin ese tipo de discapacidad, lo mismo ocurrió con los niños con algún antecedente de regresión del desarrollo (pérdida o meseta en la evolución de las habilidades)", finalizó Maenner.