“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

miércoles, 23 de abril de 2014

Nuevo estudio vincula el autismo, la mitocondria y la función inmune

A través de un nuevo estudio de la Universidad de California-Davis (basado en trabajos anteriores) se habla sobre la relación entre el autismo, la mitocondria y la función inmune, hallazgos que, a decir de los investigadores, sugieren una nueva dirección para el desarrollo de nuevos tratamientos.

En un pequeño estudio realizado en 10 niños con autismo, los científicos, que estudian las células inmunes llamadas granulocitos,encontraron pruebas de una función celular debilitada. Asimismo, las células tenían signos de estrés ydisfunción en las centrales eléctricas celulares conocidas como mitocondrias.

Estas pequeñas pero complejas estructuras, son fundamentales para que todas las células humanas obtengan la mayor parte de su energía. Además, son especialmente importantes para las células de alto consumo energético como las neuronas.

Se sabe que algunos trastornos mitocondriales raros producen problemas de comportamiento y síntomas de autismo en ciertos casos. De igual manera, otros estudios han sugerido que la más leve disfunción mitocondrial puede contribuir al desarrollo de trastornos del espectro autista.

En el estudio se midió la lucha contra infecciones y la “ruptura oxidativa ” producida por las células granulocitos; en promedio, dichas ráfagas eran tres veces más bajas en los diez niños con autismo que en los niños con un desarrollo típico.

Los radicales libres, que son un signo de estrés y disfunción, dentro de las mitocondrias de estas células inmunes también se midieron y, en promedio, los niveles de oxígeno reactivo eran 1.6 veces más alta en los niños con autismo.

Además, un nuevo estudio publicado en JAMA Pediatrics le da seguimiento a otro signo de estrés y disfunción mitocondrial en los cerebros de personas con autismo. Por lo que los investigadores concluyen que la disfunción mitocondrial puede tener un papel en el desarrollo del autismo en un subgrupo de individuos con el trastorno.