“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

miércoles, 25 de junio de 2014

Tasas de autismo en EE.UU. son más altas entre inmigrantes hispanos

Los investigadores desde hace mucho han pensado que el autismo en Estados Unidos es más común entre los niños blancos que los de cualquier otro grupo étnico o racial. Sin embargo, un nuevo estudio de registros de nacimiento en el Condado de Los Ángeles, una zona con una gran diversidad, sugiere que los niños cuyas madres emigraron de ciertos países podrían estar particularmente en riesgo.

Los niños de madres nacidas en otros países que son de raza negra, de América Central o del Sur, Vietnamita o Filipina son más propensos a ser diagnosticados con autismo que los hijos de madres blancas nacidas en EE.UU., según el estudio publicado el lunes en el sitio web de la revista Pediatrics.

El estudio también halló que los niños de madres hispanas y afroamericanas nacidas en EE.UU. tienen un mayor riesgo de autismo que los menores blancos cuyas madres nacieron en el país.

Los riesgos fueron ajustados por edad materna, educación, seguro médico y otros factores que en general influyen en la tasa de diagnóstico.

"Una vez que ajustamos todas estas variables, los patrones se veían completamente diferentes", cuenta Beate Ritz, una epidemióloga de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y autora sénior del estudio.

Los autores del estudio dijeron que los hallazgos podrían alimentar la creciente especulación entre algunos investigadores de que el autismo estaría ligado al estrés y otros problemas en el desarrollo prenatal, cuando se forman las conexiones del cerebro.

Los diagnósticos de autismo, que involucra una amplia gama de dificultades intelectuales, sociales y de lenguaje, han aumentado en EE.UU. por razones desconocidas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades estimaron hace poco que 147 de cada 10.000 niños, o cerca de 1 de cada 68, fueron diagnosticados con trastornos del espectro autista para cuando tenían 8 años.

Los investigadores de la UCLA se concentraron en el trastorno autista, una forma más limitada y más severa, diagnosticada en 21 de cada 10.000 niños en EE.UU.

Al analizar los registros de 1,6 millones de niños que nacieron en el Condado de Los Ándeles entre 1995 y 2005, identificaron 7.540 que fueron diagnosticados con autismo entre los 3 y 5 años, y encontraron información sobre la raza, la etnicidad y el lugar de nacimiento de la madre en sus certificados de nacimientos.

El riesgo de autismo era 76% más alto en niños de madres oriundas de otros países, comparados con los chicos de madres blancas nacidas en EE.UU. Asimismo, era 43% mayor en niños de madres de Vietnam, 26% más alto en hijos de mujeres de América Central y del Sur y 25% superior a los que nacieron de madres de Filipinas. El riesgo era cerca de 30% más bajo entre los niños cuyas madres nacieron en China o Japón.

Los niños de madres nacidas en México tenían un riesgo más bajo de tener autismo, aunque el riesgo era alrededor de 13% más alto entre madres de origen hispano y afroamericano nacidas en EE.UU.

Patrones similares se mantuvieron cuando los investigadores analizaron el autismo combinado con retrasos mentales, dificultades de lenguaje y explosiones emocionales.

La información sobre las tasas de autismo en América Latina y el sudeste asiático es limitada, señaló el estudio. No obstante, Ritz especuló que muchas mujeres inmigrantes que dieron a luz en Los Ángeles durante el período del estudio podrían haber tenido una historia de trauma, violencia y deficiencias nutritivas en sus propias vidas que afectaron la forma en la sus cuerpos manejaron el estrés durante el embarazo.

Las madres inmigrantes también pueden estar expuestas a virus no familiares en EE.UU. que pueden afectar el desarrollo de un feto, dice Ritz.

Factores sociales también podrían tener un rol en las mayores tasas de autismo. A diferencia de muchas partes del país, el Condado de Los Ángeles ofrece asesoramiento gratuito y servicios para niños con autismo independientemente de los ingresos, la cobertura de seguro de salud o estatus inmigratorio. La información de boca en boca en comunidades étnicas y de inmigrantes podría influir en las tasas de diagnóstico, dice Ritz.

Michael Rosanoff, director adjunto de investigación de salud pública en el grupo de defensa sin fines de lucro Autism Speaks, explica que si bien el estudio proporcionó más datos, no arrojó luz sobre las causas de las mayores tasas de diagnóstico.

"Un próximo paso sería ver estos niños individuales y hablar con estos padres sobre lo que sucedió durante el embarazo y la inmigración para determinar algunos potenciales factores de riesgo", dice.