“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

viernes, 1 de agosto de 2014

Los niños con Autismo y Trastornos de Procesamiento Sensorial muestran diferencias en las conexiones cerebrales

Según un estudio publicado en PLOS ONE realizado por investigadores de la Universidad de San Francisco (EEUU), los niños con trastornos de procesamiento sensorial (TPS) presentan un decrecimiento de las conexiones cerebrales estructurales en regiones sensoriales epecíficas diferentes de aquellos que padecen autismo.

Los investigadores utilizaron una clase avanzada de imagen de resonancia magnética llamada imagen con tensor de difusión (DTI, por sus siglas en inglés), que mide el movimiento microscópico de moléculas de agua en el cerebro para aportar información de los tractos de materia blanca del cerebro. La DTI muestra la dirección de las fibras de materia blanca y su integridad, de ese modo elabora un mapar de las conexiones estructurales entre las distintas regiones del cerebro.

El estudio analizó la conectividad estructural de tractors de materia blanca específicos en 16 niños con trastorno de procesamiento sensorial y 15 niños con autismo de edades comprendidas entre ocho y 12 años y los compararon con 23 chicos sanos del mismo rango de edad.

Los investigadores encontraron que los grupos de TPS y autismo mostraban un decrecimiento en la conectividad en los múltiples tractos parieto-occipitales. No obstante, sólo la cohorte de autismo mostró un deterioro en el fascículo inferior fronto-occipital, el fascículo inferior longitudinal y los tractos del sistema fusiforme de la amígdala y el hipocampo fusiformes, tractos críticos para el procesamiento social y emocional.

"Si podemos medir la conectividad cerebral de los niños y observar el papel que juega en su capacidad funcional, podríamos utilizar estas mediciones y ver si las conectividades cambian en base a las intervenciones clínicas", explica Elysa Marco, de la Universidad de San Francisco.