“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

martes, 16 de septiembre de 2014

Aconsejan controlar síntomas gastrointestinales cuando se prueban terapias en niños con autismo

Los ensayos clínicos de medicamentos para tratar los trastornos de conductaen niños  autistas  deberían incluir el control de los síntomas gastrointestinales (GI) comunes en muchos de esos pacientes, según publica un equipo en The Journal of Clinical Pharmacology.

El equipo de la doctora María Valdovinos, de la Drake University en Des Moines, Iowa, también recomienda que los médicos que les recetan medicamentos a niños con autismo también deberían tener en cuenta esos síntomas.

Mientras que la relación del autismo con los síntomas GI "siempre estuvo en debate", según aclaran los investigadores,"existe un consenso generalizado de que esos síntomas existen en un subgrupo de niños con autismo".

Y algunos especialistas piensan que están asociados con las autolesiones, la agresión y otras conductas problemáticas.

Independientemente de si los síntomas GI y los trastornos de conducta están asociados, los autores señalan que esos síntomas afectan la absorción y la biodisponibilidad de los fármacos utilizados para tratar los problemas de conducta.

"En la práctica, cuando se recetan medicamentos de uso oral para los TEA, se desconoce cuánto saben los médicos sobre cómo los trastornos GI pueden influir en la absorción de ciertos fármacos", escribe el equipo de Valdovinos. "Esa podría ser uno de muchos motivos de la baja respuesta, o el fallo de los tratamientos orales en esa población que podría inducir la polifarmacia".

Una revisión de datos de registros había revelado que al 35 por ciento de los niños con autismo se les receta por lo menos un psicotrópico y que el 9 por ciento utiliza tres o más de esos fármacos.

"Nuestro comentario apunta más a tratar de que cada vez más personas exploren esta cuestión porque no existen estudios sobrecómo los síntomas GI influyen en la acción de los medicamentos para tratar una gran cantidad de estas conductas en los niños con autismo", dijo Valdovinos por vía telefónica.

"La FDA aprobó algunos medicamentos, como Risperdal, pero enlos estudios utilizados no se controlaron los síntomas GI".

Antes de recetar o ajustar los medicamentos para tratar problemas conductuales en niños con autismo, la autora aconsejó determinar si los pacientes tienen complicaciones GI y, si es así, asegurarse de que esos síntomas estén controlados.

"Debería existir un enfoque más holístico para evaluar los fármacos y el efecto de las modificaciones conductuales antes derealizarle cualquier cambio al tratamiento", dijo Valdovinos.

"La respuesta a los fármacos pueden variar tanto que lo que sería efectivo en un niño no lo sería en otro. Hasta que podamos identificar las causas de esa variabilidad, es difícil decir si un fármaco es el mejor para los síntomas del autismo", agregó.

Y si los síntomas GI modifican la respuesta a las terapias de uso oral, Valdovinos consideró que esos productos podrían administrarse de otras formas, como, por ejemplo, un spray nasal o un parche.