“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

sábado, 2 de mayo de 2015

Síntomas más sutiles retrasan el diagnóstico del autismo en las niñas

Un equipo atribuye el retraso del diagnóstico de los trastornos del espectro del autismo (TEA) en las niñas a que ellas padecen síntomas más leves que los varones.

"Las niñas tienen dificultades más sutiles que los niños, en los que los problemas son más obvios. Esto demora la identificación. La raíz estaría en las diferencias neurobiológicas entre las mujeres y los varones", dijo el autor principal, doctor Paul Lipkin.

El director de la Red Interactiva de Autismo del Instituto Kennedy Krieger, en Baltimore, presentó los resultados en la reunión anual de las Sociedades Académicas Pediátricas en San Diego.

La red es un registro online con datos de unas 50.000personas y familiares con TEA.

El equipo de Lipton obtuvo información de la edad al momento del primer diagnóstico de casi 10.000 niños y a más de la mitad se le realizó una evaluación con la Escala de Respuesta Social, que identifica y califica el grado de deterioro de la interacción social.

El equipo detectó que a las niñas les diagnosticaban el trastorno pervasivo del desarrollo a los 4 años en promedio, mientras que en los varones ocurría a los 3,8 años. El síndrome de Asperger se diagnosticaba a los 7,6 años en las niñas y a los7,1 años en los niños.

Además, las niñas tenían muchas dificultades más que los varones con la función cognitiva social, mientras que ellos padecían manerismos más graves (conductas repetitivas) e intereses altamente limitados.

Los varones de entre 10 y 15 años tenían más dificultades con la conciencia y la comunicación sociales.

Para Lipton, los resultados sugieren que "los métodos de pesquisa disponibles no serían los más adecuados para identificar a las niñas con las formas más leves de TEA. Esto habría que seguir investigándolo en esa población.

En tanto, los pediatras y los educadores infantiles tendrían que monitorear a las niñas con dificultades sociales desde edades tempranas para indicar terapias si surge algún problema", sostuvo.

El equipo detectó también un aumento de la proporción de niñas con TEA diagnosticadas entre los períodos 2010-2013 y2006-2009.