“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

viernes, 2 de octubre de 2015

Los beneficios del teatro en el autismo

El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por un déficit en el desarrollo mental, permanente y profundo. Afecta la socialización, la planificación y la reciprocidad emocional, y se evidencia mediante conductas repetitivas o inusuales.

Un trabajo reciente publicado en Journal of Autism and Developmental Disordersy llevado a cabo por investigadores de la Vanderbilt University Medical Center ha concluido que la práctica del teatro podría ayudar en el tratamiento de las habilidades sociales de niños y niñas con autismo.

Es ya sabido que la práctica del teatro en la infancia favorece el desarrollo de la expresión verbal y corporal, así como estimula la capacidad de memoria y la agilidad mental. La actuación, por ser un proceso inherentemente interactivo, involucra muchos aspectos de la vida social como observar, percibir, interpretar y expresar pensamientos, sentimientos e ideas.

Los hallazgos de este nuevo ensayo proporcionan indicios convincentes de los beneficios del teatro para mejorar la competencia social en el autismo.

En un programa basado en teatro de 10 semanas y 40 horas, los niños que siguieron el experimento (17) mostraron diferencias significativas en la capacidad social (interacción y comunicación), en comparación con un grupo de niños con autismo que no participó en el proyecto (13).

En concreto, el grupo de tratamiento mostró cambios notables en la capacidad de identificar y recordar caras, que fue corroborado por los cambios en los patrones cerebrales examinados cuando los participantes del estudio fueron expuestos a un rostro familiar. Los participantes que participaron en el programa de teatro también mostraron más capacidad de juego en grupo con los niños que no participaron en el proyecto, así como una mejora en la comunicación social en el hogar y en la comunidad. Esto se mantuvo durante al menos 2 meses.

El teatro no es una asignatura obligatoria en la escuela, a pesar de que la estética (dibujar, crear…), la música (bailar, cantar, tocar un instrumento) y la dramática (teatro) deberían ser un todo global fundamental en la educación de los ciudadanos. Y todo a pesar de la evidencia clara de los beneficios que estas actividades pueden aportar a la infancia más allá de las matemáticas o la biología.

Para niños y niñas con autismo, y para todos y todas. El teatro es un medio ideal para favorecer la imaginación y que no quede estancada, e incluso una herramienta perfecta para favorecer el aprendizaje en otras áreas de estudio.