“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Selección de artículos publicados en 2015/2016 sobre la salud bucodental de las personas con autismo.

Determina que la factibilidad de realizar un examen de salud bucal en la población de los niños en edad preescolar con TEA está asociada con sus perfiles de desarrollo; y en particular con los niveles de funcionamiento cognitivo, y comportamientos desafiantes.

La prevalencia de caries dental y de enfermedad periodontal en niños y adultos jóvenes con TEA puede considerarse alta, lo que apunta a la necesidad de políticas de salud bucal centradas en estos individuos.

Los niños con autismo pesentan más problemas de alimentación y más hábitos orales persistentes, pero no se pudo demostrar una correlación con la salud dental. La experiencia de caries de niños autistas era más baja que en el grupo de control, manteniendo una buena higiene oral. Es difícil para los niños con autismo mantener una salud gingival fue buena.

Se llegan a la conclusión de que los PECS facilitaron la comunicación entre el paciente y los profesionales durante los procedimientos preventivos, incluidos los pacientes con TEA con experiencia dental anterior.

Los niños y adolescentes con TEA presentan diferentes factores de riesgo de lesión traumática dental en comparación con los que no tienen TEA y las niñas con TEA son más propensas que los varones.

Los resultados incluyeron medidas de ansiedad fisiológica, malestar conductual, intensidad del dolor y malestar sensorial. Se encontró menor ansiedad fisiológica y reportaron menor dolor y malestar sensorial en el grupo de entorno dental adaptado sensorialmente en comparación con el grupo de entorno dental sin adaptaciones, lo que indica un efecto beneficioso de las adaptaciones.

Existe una clara carencia de conocimientos y actitudes dentales y su aplicación práctica entre el grupo de proveedores de atención de la salud que trabajan con niños con TEA en Riyadh.

Los adultos con TEA presentaron más recesiones gingivales y flujo de saliva considerablemente inferior en comparación con controles sanos. A pesar de la prevalencia de caries iguales, el riesgo de reducción de la salud oral debido a la disminución del flujo salival debe tenerse en cuenta al planificar la atención dental para los pacientes con TEA. Se recomiendan recordatorios escritos de citas dentales e informes escritos y verbales sobre el estado de salud bucal e instrucciones de higiene oral.

Los resultados muestran mejoras en la higiene oral en ambos grupos, con tamaños de efecto mayores en la condición de intervención. Los hallazgos proporcionan apoyo preliminar para el uso de intervenciones basadas en Internet para mejorar la higiene bucal de los niños con autismo.