“La calidad de vida de una persona con autismo depende del conocimiento que la sociedad tenga de esta”. Theo Peeters.

martes, 18 de abril de 2017

El uso de antidepresivos en el primer trimestre de gestación, más seguro de lo estimado


Dos estudios descartan un mayor riesgo de autismo o TDAH tras la exposición intrauterina a medicación antidepresiva.

El estudio se basó en los datos de casi 36.000 nacimientos.

El consumo de antidepresivos durante las primeras semanas de embarazo no incrementa el riesgo de desarrollo de autismo o trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en la descendencia, según dos estudios que se publican en el último número de JAMA, que contradicen los resultados de investigaciones previas.

El primero de ellos, dirigido por el investigador de la Universidad de Indiana (Estados Unidos) Brian D'Onofrio, sólo halló una evidencia significativa de un pequeño incremento del riesgo de nacimiento pretérmino. Tras controlar múltiples factores de riesgo implicados, tampoco se detectó una reducción del crecimiento fetal en los niños expuestos.

En opinión de D'Onofrio, "valorar los riesgos y los beneficios de tomar antidepresivos durante el embarazo es una decisión muy difícil que cada mujer debe adoptar consultando a su médico". Sin embargo, añade, "este estudio sugiere que el uso de ese tipo de medicación durante el embarazo puede ser más seguro de lo que se pensaba hasta ahora".

El análisis, realizado en colaboración con investigadores del Instituto Karolinska, en Suecia, se basa en los datos de todos los nacimientos en Suecia desde 1996 hasta 2012, que sumaron más de millón y medio. Además, incorpora los datos de las prescripciones de antidepresivos en adultos, los diagnósticos de autismo y TDAH en niños, la edad de los progenitores, su nivel educativo, etc.

Los autores del estudio consideran que aún es pronto para trazar conclusiones definitivas: "Aunque no se puede descartar una relación causal, la asociación apreciada por estudios anteriores podría deberse a otros factores".

En el segundo estudio, encabezado por Simone Vigod, del Women's College Hospital de Toronto (Canadá), se incluyeron casi 36.000 nacimientos con una edad gestacional media de 38,7 semanas, una edad materna promedio de 27 años y un seguimiento medio de cinco años. En los 2.837 (7,9 por ciento) en los que la madre consumió antidepresivos, se diagnosticó un trastorno del espectro del autismo (TEA) al 2 por ciento de los niños.

Los investigadores comprobaron que quienes estuvieron expuestos a inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina -utilizados en el 82 por ciento de los embarazos- tenían un mayor riesgo de TEA, pero la relación dejó de ser estadísticamente significativa tras ajustar los factoresque podían inducir confusión.